Una fundación nacida
de querer hacer algo
No éramos expertos en filantropía. Éramos personas que vieron una necesidad real y decidieron hacer algo al respecto. Eso somos hoy: un equipo comprometido con el bienestar de los niños y niñas de Chile.
De una idea a una fundación
que transforma vidas
Corazones que Acompañan nació de la convicción de que el bienestar emocional de un niño no debería depender de su situación económica, su entorno familiar o su condición de salud. Vimos de cerca cómo muchos niños enfrentaban situaciones complejas sin el apoyo emocional que merecían, y decidimos actuar.
Nos constituimos como fundación bajo la Ley 21.440 con un propósito claro: generar instancias concretas que produjeran un impacto positivo y medible en sus vidas.
Hoy somos una red de voluntarios, profesionales y aliados que trabaja de forma coordinada en todo Chile, con transparencia absoluta y rendición de cuentas a quienes nos apoyan.
Misión, visión y valores
Nuestras líneas de acción
No hacemos una sola cosa. Nuestra forma de generar impacto es amplia, coordinada y siempre orientada al bienestar de los niños.
Las rentas se destinan exclusivamente a los fines de la Fundación.
Tu confianza es nuestra
mayor responsabilidad
Cada peso que recibimos llega con la confianza de quien lo dona. Por eso rendimos cuentas de forma clara, oportuna y sin letra chica.
¿Te identificas con
lo que hacemos?
Hay muchas formas de ser parte de Corazones que Acompañan. Desde donar hasta ser voluntario, desde compartir hasta proponer una alianza.